«Más valen dos que uno, porque obtienen más fruto de su esfuerzo. Si uno cae, el otro lo levanta. ¡Ay del que está solo, pues si cae, no hay quien lo levante! Si dos se acuestan juntos, se calientan mutuamente; el que está solo, ¿cómo se calentará? Uno solo puede ser vencido, pero dos pueden resistir. La cuerda de tres hilos no se rompe fácilmente.»